“La envidia es el dolor que causa la prosperidad de los otros.” (Aristóteles) Cuando a un amigo le va de repente mucho mejor que a nosotros, a veces sentimos, muy en nuestro interior, que algo nos molesta. O cuando miramos las redes sociales y vemos la vida de los otros, aparentemente llena de felicidad, momentos de alegría, buena compañía, etc. nos sentimos insatisfechos o irritados.Y es así como se despierta una emoción muy frecuente sobre la cual pocos se atreven a hablar: la envidia.

¿Cómo puedo yo tener fe y creer en algo que me lleve más allá? Cómo puedo darle más sentido y/o dimensión a mi vida?

Cada persona y cultura en el mundo tiene su propia comprensión sobre Dios y la espiritualidad. Aunque muchas opiniones pueden ser muy similares, tener una experiencia espiritual es una búsqueda que uno debe hacer por propia cuenta. Esta búsqueda personal no significa pertenecer al cristianismo o a alguna otra religión. Creer en Dios simplemente significa creer en primer lugar en un poder superior.

Reír tiene un poder especial. ¡Úsalo con consciencia!

1Esto seguro ya lo sabes, pero permítenos recordártelo. Reír eleva la producción de hormonas que reducen el estrés y aumentan la felicidad. Es un remedio natural y extremadamente eficaz contra la tristeza y la depresión.

2Reírse no sólo beneficia nuestras emociones, sino que modifica nuestro cerebro de forma positiva y fortalece el cuerpo. Estudios muestran que el cerebro es como un “disco duro”.